Totero, Su Historia
Este pequeño pueblo que también estuvo
representado en el “APEO” de 1404, en la reunión que se celebró el martes
primero de Enero ante la delegación del Príncipe D. Fernando de Castilla, (en
el lugar de La Abadilla)
por su “concexo” en las personas de sus vecinos
Santos González de Totero y Rui Fernández de Totero, “que eran behetría de mar a mar” y en él,
no tenia el Rey Martiniega ni otro derecho alguno, excepto los omecillos y la Justicia. Los labradores pagaban de infurción lo
que ajustaban con su Señor”.
Su nombre
es una derivación del accidente geográfico llamado “cotero”, lugar donde está
enclavado el pueblo. En este sitio existió en los siglos XV y XVI una “torre” o
“casa fuerte”, como lo demuestra el “Memorial de Juan de Castañeda”, aunque ya
no queda vestigio alguno de tal construcción, situada en lo alto del Valle y
que servía de “vigía” para la defensa y que se comunicaba por medio de señales
con otra similar, situada en lo alto de La Penilla, detrás de su iglesia.
Su viejo
templo (fue del siglo XVII) tampoco perduró y la única referencia que existe
sobre el particular está en una partida de defunción del Registro Parroquial de
la Iglesia de
San Esteban Protomártir, del pueblo de La Abadilla en la que D. Antonio Muñoz “hijo
legitimo de D. Jerónimo Sánchez y D Juana Muñoz, fundó en el lugar de Totero
una capilla” titulada también de San Esteban Protomártir, para que su sobrino,
el presbítero D. Francisco Sánchez Muñoz fuera su “capellán”. También este edificio
fue destruido y lo certifica la placa que en el mismo figura y que dice así:
ET
PORTA INFERI…..
AQUÍ
ESTUVO EL PRIMER TEMPLO DESTRUIDO
POR
LA REVOLUCIÓN EN
EL AÑO 1936. SOBRE
SUS
RUINAS EL ESTADO LEVANTÓ ESTE NUE-
VO EL AÑO
1934. SIENDO OBISPO D. JOSE E-
GUINO
Y PÁRROCO D. ANTONINO DIEZ.-----
Otra
prueba de su tradición histórica consta en las actas de la reunión que tuvo
lugar en la ermita del “Santo Antonio” en La Abadilla para proseguir
los trámites del “Pleito de los Valles”, el 28 de Junio de 1556, en la
que representaban a Totero sus “vezinos” Hernando de
Rastillo y Sancho González de la Sota.
Y una pequeña muestra queda aún de su hidalguía: En la casa
de la familia Rivero Sierra hay un escudo con los siguientes blasones: “CASTILLO
con tres FLORES DE LIS, LEON RAMPANTE y MANO CORTADA” que corresponden a la Casa de Obregón.
Hay también
otro escudo roto, en casa de la familia Cruz y por sus figuras muy borrosas,
TORRE y MANO CORTADA se entiende también que son armas de “Obregón”.
El
Diccionario “Madoz” años 1845-1850, decía sobre la
localidad de Totero, situado en una
pequeña eminencia o “cotero”, que su clima es templado en verano, pero frio en invierno; su enfermedad mas común la “terciana”. En
su término se encuentran los caseríos de La Hoz, La Taberna del Diablo y Cabañas de Soñares”. Por el
primero y segundo de los citados, pasa el río Pisueña y en una de sus curvas lo
atraviesa el “Puente del Diablo”. Existe una bonita leyenda de este nombre de
“El diablo” que está recogida en sus detalles y a que nos referiremos en otro
escrito.
Su casco
urbano lo componen los barrios de “La
Cañada” ,“La Mora”,
“La Sota”, “El
Corro”, La Corraliza”,
“La Lastra” y
“Ruda”, además de los “caseríos” ya señalados. La población actual es de 119 habitantes
y su extensión de 3 Km2.